Pérdida de memoria: Lo que es “normal” frente a “algo más”

Ed Chambliss

Si estás leyendo esto, es muy probable que algo haya cambiado. Tal vez sea algo pequeño, como extraviar objetos con más frecuencia, perder el hilo de las conversaciones o tener dificultades para encontrar la palabra adecuada.

O quizá ya no sea tan pequeño.

En cualquier caso, una de las partes más duras del olvido es no saber qué significa todo esto. ¿Es sólo el envejecimiento, o es algo más? Esa línea no siempre está clara.

¿Es la pérdida de memoria una parte normal del envejecimiento?

¿Es normal la pérdida de memoria? La respuesta rápida a esa pregunta, la mayoría de las veces, es sí.

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo envejece. Y como nuestro cerebro forma parte de nuestro cuerpo, también envejece. Ya no procesa y recupera la información tan rápidamente como antes. Eso puede manifestarse de formas como

  • Olvidar dónde dejaste el teléfono o las llaves
  • Entrar en una habitación y olvidar por qué
  • Tardas más en recordar nombres o palabras
  • Faltar a una cita de vez en cuando

Estos momentos pueden parecer frustrantes, incluso aterradores. Pero, a menudo, simplemente forman parte del proceso normal de envejecimiento.

Entonces, ¿cuándo hay que preocuparse por la pérdida de memoria?

Los neurólogos dicen que cuando la pérdida de memoria pasa de ser una molestia ocasional a algo que interfiere en la vida diaria, es hora de buscar ayuda.

Pero, ¿dónde está exactamente esa línea? Es difícil de decir, porque cada uno de nosotros es diferente, con distintas capacidades cognitivas. Lo importante es cómo cambian esas capacidades cognitivas con el tiempo. Si parece que empeoran, es hora de hablar con un médico.

Alternativamente, si los problemas de memoria son importantes, también es buena idea hablar con un médico. Algunos ejemplos de problemas de memoria importantes son

  • Olvidar por completo las conversaciones recientes
  • Repetir las mismas preguntas sin darse cuenta
  • Confundirse en lugares familiares
  • Te cuesta seguir pasos que antes eran automáticos
  • Cambios de juicio, humor o personalidad

Es importante destacar que las personas con problemas de memoria u otros problemas cognitivos a menudo no se dan cuenta de la magnitud de sus problemas, por lo que la familia o los amigos suelen notarlos antes que la persona.

La memoria es sólo una parte del cuadro

Por supuesto, los problemas de memoria son sólo un signo de problemas cognitivos. Otros cambios que hay que vigilar son:

  • Concentración y atención
  • Organización y planificación
  • Resolución de problemas
  • Comportamiento o personalidad

Pero, al igual que ocurre con los problemas de memoria, los problemas con estas tareas mentales pueden ser leves o graves. Por tanto, si estos problemas parecen importantes o empeoran, ponte en contacto con un médico de atención primaria para hablar de ellos.

¿Qué pasos concretos debes dar?

Puesto que sólo un médico cualificado puede diagnosticar problemas cognitivos, lo mejor que puedes hacer para ayudar a alguien con problemas de memoria es reunir información que sirva para informar a un profesional médico. He aquí cómo hacerlo:

  • Presta atención al comportamiento de la persona.
  • Si observas algún problema cognitivo, anota cuáles eran y cuándo ocurrieron.
  • Habla abiertamente con familiares cercanos o amigos para ver si han notado algún cambio.
  • Permítete tomar en serio las preocupaciones sin sacar conclusiones precipitadas.
  • Comprende que está bien no tener todas las respuestas.

“¿Cómo puedo saber si es sólo el envejecimiento normal?”

Esta es una de las preguntas más frecuentes que oímos. Según nuestra experiencia, el envejecimiento normal tiende a implicar un recuerdo más lento, no una pérdida de información. Por ejemplo, olvidar un nombre pero recordarlo más tarde es distinto de no reconocer a la persona en absoluto. Si las cosas parecen más frecuentes, más perturbadoras o notablemente distintas de antes, quizá merezca la pena mirar un poco más de cerca.

“¿Y si estoy exagerando?”

A mucha gente le preocupa esto. Pero hay algo que hemos visto una y otra vez: la gente tiende a reaccionar de forma insuficiente, no exagerada. Si algo te ha llamado la atención más de una vez, confía en tu instinto. No significa que esté ocurriendo algo grave. Sólo significa que merece la pena comprenderlo mejor.

“¿Debo esperar a ver si empeora?”

Algunas personas lo hacen, y eso es una elección personal. Pero muchas familias nos dicen que desearían haber empezado a informarse y a hacer preguntas antes. No para sacar conclusiones precipitadas, sino para sentirse más preparados y menos a oscuras. Incluso los pequeños pasos pueden devolver la sensación de control a una situación que a menudo resulta incierta.

“¿Los problemas de memoria pueden deberse a otras causas distintas de los trastornos cognitivos?”

Sí que pueden. El estrés, los problemas de sueño, los medicamentos y otros factores de salud pueden afectar a la memoria. Eso es parte de por qué obtener claridad puede ser tan útil. Puede haber explicaciones que sean manejables o incluso reversibles.

“¿Qué debo hacer primero?”

Si te sientes inseguro, abrumado o simplemente buscas un camino a seguir, hemos elaborado una sencilla hoja de ruta sobre la pérdida de memoria para ayudarte. Es gratuita y está pensada para las personas que se encuentran en esta fase. Sin diagnosticar, sólo intentando comprender lo que está ocurriendo.

Recorre:

  • A qué cambios hay que prestar atención
  • Cómo abordar las conversaciones
  • Cuándo considerar una evaluación
  • Cómo prepararte sin sentirte abrumado

Por último, recuerda esto: No todos los cambios de memoria significan algo grave, y está bien sentir curiosidad por lo que estás notando. Y sea lo que sea lo que sientas ahora mismo, confusión, preocupación, incluso miedo, es algo que muchos de nosotros también hemos sentido.

No estás sola.