Por qué conocer los tres tipos de memoria puede ayudarte a ti o a un ser querido

La abuela, su hija y sus nietos mirando el álbum familiar
Ed Chambliss

Las familias notan cambios en la memoria antes de poder explicarlo.

Mamá repite siempre la misma pregunta, pero sigue preparando la cena del domingo desde cero. Papá se olvida del nombre del vecino, pero gana a todos a las cartas. Los cambios pueden parecer contradictorios, así que la gente espera y deja la conversación para más adelante.

Puede ser útil entender que la memoria no es solo una cosa. Tu cerebro utiliza tres tipos distintos de memoria a largo plazo:

  • De carácter procesal
  • Semántica
  • Episódico

Cada uno hace algo distinto y cada uno reacciona de forma diferente cuando cambia la memoria.

Una vez que entiendes la diferencia, esas contradicciones empiezan a tener sentido. Puedes explicar lo que está pasando, distinguir lo que es normal de lo que no lo es, y acudir a la consulta del médico con información útil en lugar de con una preocupación difusa.

Memoria procedimental: habilidades y hábitos

La memoria procedimental almacena aquellas cosas que tu cuerpo simplemente sabe hacer. Montar en bici. Atarte los cordones. Escribir sin mirar el teclado. Estas habilidades se aprenden a base de repetirlas y acaban convirtiéndose en algo automático.

¿Por qué es importante esto? La memoria procedimental es duradera. Se mantiene intacta mucho tiempo después de que otros tipos de memoria empiecen a desvanecerse. Por eso, un ser querido que no recuerde la conversación de esta mañana puede seguir tocando el piano de maravilla.

Saber esto te protege de dos errores. No pasarás por alto cambios reales en la memoria solo porque las habilidades antiguas parezcan estar bien. Tampoco darás por hecho que alguien está «fingiendo» cuando su memoria sea inconsistente. Los distintos sistemas de memoria, sencillamente, envejecen de forma diferente.

Memoria semántica: datos y conocimientos

La memoria semántica es tu enciclopedia personal. ¿Cuál es la capital de Francia? ¿Para qué sirve un tenedor? No has vivido esos hechos. Simplemente los sabes.

Los cambios en la memoria semántica pueden incluir dificultad para encontrar las palabras adecuadas, llamar a objetos conocidos con un nombre equivocado o perder la noción de conceptos que la persona conocía bien.

Cambios como estos es fácil achacarlos al cansancio. Sin embargo, saber qué es la memoria semántica te ayuda a detectar el patrón en lugar de descartar esos momentos uno por uno.

Memoria episódica: tus experiencias personales

La memoria episódica guarda la historia de tu vida. El día de tu boda. Un viaje a la playa cuando eras pequeño. Lo que desayunaste ayer. Es el tipo de memoria más estrechamente vinculado a la identidad. También es el tipo de memoria al que se refieren cuando dicen que alguien está «perdiendo la memoria».

La memoria episódica suele ser la primera en verse afectada en enfermedades como el Alzheimer. Las preguntas repetidas, las conversaciones olvidadas y la pérdida de recuerdos recientes suelen ser los primeros indicios, mientras que los recuerdos más antiguos y las habilidades adquiridas a lo largo de la vida permanecen intactas.

Este es el tipo de cambio en la memoria que más confunde. No se trata de un olvido selectivo. Tampoco es terquedad. Es simplemente cómo funcionan los sistemas de memoria del cerebro. Entenderlo te ayuda a reaccionar de otra forma: con paciencia, en lugar de culpar a nadie.

Cómo se traduce este conocimiento en acción

Conocer los tipos de memoria convierte una preocupación vaga en una observación concreta. Fíjate en la diferencia:

«A mi madre se le está yendo la memoria» no le da mucha información al médico para poder actuar.

Sin embargo, «Mamá repite las preguntas y se olvida de las conversaciones recientes, pero sigue cocinando, conduce por rutas que conoce y sabe cómo se llaman todos» describe cambios en la memoria episódica, mientras que la memoria procedimental y la semántica permanecen intactas. Esto resulta útil desde el punto de vista clínico y permite formular mejores preguntas, realizar mejores pruebas y obtener respuestas más rápidas.

Esto también es muy útil en casa. Cuando sabes qué sistema de memoria tiene dificultades, puedes recurrir a los que sí funcionan. Las rutinas y las habilidades que ya conoces se basan en la memoria procedimental. Los conocimientos que llevas mucho tiempo adquiriendo se basan en la memoria semántica. Muchas familias descubren que su ser querido es capaz de hacer mucho más de lo que pensaban, aunque no siempre sean las cosas que esperaban.

Tu próximo paso

Los cambios en la memoria son algo normal del envejecimiento. Pero hay algunos que no lo son. Saber distinguir entre la pérdida de memoria normal y la anómala es el siguiente paso lógico después de entender cómo funciona la memoria.

Si crees que estás notando una pérdida de memoria inusual pero no sabes muy bien qué hacer al respecto, la American Memory Loss Foundation ofrece una guía gratuita sobre la pérdida de memoria. Te acompaña paso a paso en este proceso, ayudándote a reconocer los primeros síntomas y a prepararte para la visita al médico, para que ni tú ni tu familia tengáis que afrontar esto solos.

La memoria no es algo único. Tampoco lo es la pérdida de memoria. Entender la diferencia es el primer paso para tener las cosas claras y trazar un plan.

Algunas preguntas frecuentes sobre los tipos de memoria

¿Por qué es importante entender los diferentes tipos de memoria? Porque cada tipo se manifiesta de forma diferente. Saber si se ven afectadas las habilidades, los conocimientos o las experiencias personales te ayuda a detectar los problemas a tiempo y a describírselos con precisión al médico.

¿Cuáles son los tres tipos de memoria a largo plazo? La memoria procedimental (habilidades y hábitos), la memoria semántica (datos y conocimientos generales) y la memoria episódica (experiencias y acontecimientos personales). inform

¿Qué tipo de memoria se ve afectada primero en la enfermedad de Alzheimer? La memoria episódica, que es la que guarda las experiencias personales recientes, suele ser la primera en desvanecerse. Las habilidades procedimentales, como cocinar o tocar un instrumento, suelen mantenerse intactas durante mucho más tiempo.

¿Cómo puedo ayudar a un ser querido que está empezando a tener problemas de memoria? Fíjate en qué tipo de memoria parece verse afectada, toma nota de ejemplos concretos y cuéntaselos al médico. Una guía gratuita sobre la pérdida de memoria puede ayudarte a seguir cada paso.

El conocimiento es el primer paso. Este es el segundo.


Entender cómo funciona la memoria es el primer paso. Lo que marca la diferencia es actuar en base a ese conocimiento. Si algo de este artículo te ha sonado familiar, confía en ese instinto. La American Memory Loss Foundation existe para ayudar a las familias a pasar de la incertidumbre a las respuestas, con recursos educativos gratuitos revisados por expertos médicos y una guía paso a paso para afrontar la pérdida de memoria. No hace falta que tengas todas las respuestas hoy mismo. Solo tienes que saber por dónde empezar.